El verano está llegando a su fin y el invierno está a la vuelta de la esquina y son muchos que en esta época se pregunta qué hacer con su aparato de aire acondicionado.
Seguramente usted tenga en su hogar un aparato de aire caliente y frío, que es lo más común en la actualidad, para poder utilizarlo tanto en los meses de frío como de calor.
A la hora de usar el aire caliente es recomendable seguir algunos pasos para sacarle un mayor rendimiento a su equipo. Entre ellos se encuentran mantener una temperatura adecuada, sin abusar, como unos 20 o 22 grados.
Para mantener la sensación de calidez también puede subir las persianas y las cortinas durante el mediodía para que entren los rayos del sol, y por las noches hay que cerrar para reforzar el aislamiento.
Se recomienda colocar la lama hacia abajo para que el aire caliente no permanezca en la parte superior de la habitación y evitar tener sensación de frío en los pies.
Hay que ventilar las habitaciones del hogar a diario aproximadamente unos 10 minutos para renovar el aire sin llegar a enfriar las paredes y el suelo.
Si la temperatura desciende por la noche y se necesita usar el aparato hay que usar la función sleep, para dormir la temperatura recomendada es de 15 a 17 grados.
Los sistemas de aire acondicionado no son una secadora, son muchas las personas que lo utilizan para secar ropa tras hacer la colada, pero esta acción puede aumentar la humedad en la estancia y reducir así la eficiencia energética del aparato de aire acondicionado y por lo tanto que el consumo energético sea mayor.
Si tanto antes de poner el aparato en marcha como durante los meses en el que lo utilice sigue estos pasos y tiene unas nociones básicas de mantenimiento, como limpiar los filtros cada cierto tiempo, no tiene por qué tener ningún problema con estos aparatos.